Tuercas y arandelas industriales: piezas clave en sujeción
En una unión atornillada, el tornillo rara vez trabaja solo. Tuercas y arandelas influyen directamente en la precarga, la distribución de esfuerzos, la fricción y la resistencia al aflojamiento. Seleccionarlas como “genéricas” puede degradar el desempeño incluso si el tornillo es correcto.
Tuercas: más que una rosca
La tuerca debe ser compatible con la clase de resistencia del tornillo. Una tuerca de menor propiedad mecánica puede deformarse o barrer rosca. También importan la altura, la calidad de rosca y el acabado superficial, ya que impactan fricción y repetibilidad de apriete.
En vibración, existen tuercas con características de aseguramiento (por diseño o elementos de fricción controlada) que ayudan a mantener la unión en servicio.
Arandelas: distribución de carga y control de superficie
Las arandelas distribuyen carga y protegen la superficie de apoyo. En materiales blandos, incrementan área y reducen hundimiento. En ciertas aplicaciones, también ayudan a controlar fricción y a reducir daños por giro durante el apriete.
Selección por aplicación
Para seleccionar correctamente, define: clase del tornillo, condición de vibración, material base, necesidad de protección anticorrosiva y método de instalación. En ambientes corrosivos, es recomendable que el sistema completo tenga compatibilidad de recubrimientos para evitar pares galvánicos.
Errores comunes
Mezclar recubrimientos sin control puede alterar fricción y producir precargas inconsistentes. Usar arandelas de baja dureza en uniones de alta carga puede causar deformación y pérdida de tensión. Sustituir tuercas por equivalentes sin validar propiedad mecánica puede provocar fallas prematuras.


